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Por Jimmy De Young
Por vivir en Jerusalem durante
los últimos 11años, he sido testigo de los acontecimientos más históricos
de nuestros días. También he informado sobre sucesos que marcan el
tiempo que los profetas judíos hablaron de cuando ellos describieron los
últimos días previos al regreso del Mesías Jesucristo.
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Cuando me mudé a
Jerusalem, solo tres días
antes
que surgiera la crisis del Golfo
en Enero de 1991, me asombró la cantidad de periodistas de todo el mundo que
habían venido al Medio Oriente. Muchos todavía están en Israel, cubriendo los
sucesos diarios que están plasmando el mundo hacia un escenario que se
encuentra en las porciones proféticas de la Biblia. Un estudiante de profecía
bíblica se ha asombrado de las similitudes entre las noticias actuales y las
profecías de la Palabra de Dios.
La comunidad periodística en Israel es extremadamente numerosa. En
realidad, Jerusalem es segunda sólo después de Washington DC, en el número de
periodistas que viven aquí. Durante años, los periodistas han sido acusados de
tergiversar las noticias para que encajen en sus propias agendas. Esta acusación
ha sido dirigida a cada organización que recoge noticias en la región. Y, de
hecho, existe evidencia de que los principales medios noticiosos manipulan las
noticias sobre una base casi diaria.
Puedo testificar del hecho que un prejuicio definido logra infiltrarse
dentro de la mayoría de las historias que vienen del Medio Oriente. Yo cubro
muchas de las principales historias de noticias mientras estoy en Israel; y al
llegar a los Estados Unidos después, oigo o leo una historia acerca de los
mismos sucesos que yo cubrí pero desde una perspectiva casi opuesta.
Tergiversando la Terminología
Las
manipulaciones de las noticias por los medios noticiosos ha cambiado
efectivamente la forma de pensar de la gente alrededor del mundo. Un ejemplo
descarado es el uso generalizado en la radio, televisión, y en forma impresa
del término Ribera Occidental. Los periodistas en forma rutinaria lo
usan para describir el área que en la Biblia se conoce como Samaria y Judea.
No obstante, una mirada más de cerca de la frase le brindará un
mejor entendimiento de la intención periodística detrás de ello. Durante una
de mis primeras visitas a la Oficina de Prensa del Gobierno, al entonces
Director Morty Dolinsky le preguntaron acerca de la Ribera Occidental y
donde podría encontrarse su ubicación. Dolinsky, en su forma humorística,
dijo que el país tenía varios”bancos” (de la pronunciación de la palabra
“ribera” en inglés – bank), tales como el Banco de Israel; pero
que él no conocía un “Banco Occidental”. Con eso estableció un
precedente.
A lo que los medios noticiosos se refieren cuando dicen “West
Bank” es la propiedad al oeste del río Jordán que es el centro de la
controversia en las conversaciones de paz ocasionales entre los Israelíes y los
Palestinos. Es la tierra de Israel que aloja a los colonos judíos que creen que
están viviendo en la tierra de sus primeros padres.
La verdad es que, desde una perspectiva geográfica, la tierra en cuestión
no es la ribera occidental de Israel. Técnicamente, es la ribera oriental de
Israel. Cuando la gente usa el término West Bank, está haciendo una
declaración política. La West Bank sólo puede referirse a la ribera
occidental del país de Jordania, la nación que ocupaba el área bíblicamente
conocida como Judea y Samaria antes de Junio de 1967.
La designación West bank es sólo una forma en que los medios
noticiosos manipulan la actitud del mundo. A menudo uno lee que los Israelíes
están viviendo en “territorios ocupados”. Esta declaración da la impresión
de que hace años el pueblo judío decidió quitarle un pedazo de tierra al
propietario legítimo.
Los bienes raíces en cuestión son la Franja de Gaza, Judea y Samaria,
las cumbres del Golán, y la antigua ciudad de Jerusalem. Estas cuatro
ubicaciones son el hueso de contención para Arabes y Palestinos, y ellos luchan
por sus “derechos” a la tierra que está bajo el control de Israel.
Sin embargo, ninguna “fuerza ocupadora” capturó estas ubicaciones
geográficas. Esto es lo que sucedió. Israel estaba siendo atacada de tres
lados – norte, este y sur – en Junio de 1967. A fin de defender a su pueblo
y darles la seguridad de protección para sus familias, las Fuerzas de Defensa
Israelíes (FDI), en una acción defensiva, empujó de vuelta a sus atacantes
desde los centros de población de Israel.
Las FDI en realidad establecieron zonas de espacio amortiguador entre el
estado Judío y sus enemigos. Las tres naciones atacantes eran Siria en el
norte, Jordania en el este y Egipto en el sur. Israel, luchando por su vida,
repelió a Siria de vuelta hacia Damasco y tomó las cumbres del Golán como una
zona de amortiguación en el norte.
En el este, el ejército de Jordania fue repelido hacia Ammán, con
Israel fijando a Judea y Samaria (a las que algunos se refieren como West Bank
– la Ribera Occidental) como la zona de amortiguación. Los Egipcios fueron
repelidos al sur hacia El Cairo, con las FDI tomando la Franja de Gaza y el
Desierto de Sinaí como zona de amortiguación.
Hace varios años los Israelíes hicieron un trato con Egipto por el
Desierto de Sinaí pero retuvieron la Franja de Gaza. Como resultado de los
acuerdos de Oslo, firmados en 1993, los Israelíes otorgaron a los Palestinos
las responsabilidades administrativas en la Franja de Gaza.
Decir que Israel está “ocupando” estas áreas es incorrecto. El
mundo entiende la palabra ocupando como que significa una acción
ofensiva donde una fuera luchadora le quita tierra a una entidad inocente para
un propósito siniestro. La verdad es que, en estas áreas, Israel solo ha
estado involucrada en operaciones militares defensivas.
Alguien dijo una vez, que si uno cuenta una mentira durante un tiempo
suficiente, no solo comenzará a creerla personalmente, sino que todos los demás
la aceptarán también como verdad. Eso es lo que ha sucedido con la cuestión
de Israel “ocupando territorio Palestino”. Los Palestinos afirman que Israel
está ocupando la tierra de ellos, y los medios noticiosos mundiales han
adoptado dicha causa al informar de los sucesos actuales del Medio Oriente.
Muchos periodistas, mientras n están mintiendo intencionalmente, no
obstante fracasan en decir toda la historia sobre algunas de las cuestiones
principales.
Un ejemplo perfecto de retener todos los hechos y antecedentes sobre una
historia involucra la cuestión de un estado Palestino. Los líderes Palestinos
afirman que ellos tienen derecho a tener de vuelta su estado, que ellos dicen
que les fue quitado por los Israelíes. La tierra a la que se refieren en la
acusación incluye la Ribera Occidental y Jerusalem (como mínimo, la Antigua
Ciudad), que ellos quieren como su capital de un estado llamado Palestina.
La verdad es que nunca hubo un estado llamado Palestina bajo liderazgo
Palestino. Previo a la guerra de los seis días en Junio de 1967, la Antigua
Ciudad de Jerusalem y la tierra al este hacia el río Jordán estaba bajo la
soberanía de la nación de Jordania. Los Palestinos que vivían en esas áreas
tenían pasaportes jordanos y eran súbditos del difunto rey Hussein.
Antes que los Jordanos tomaran control de la tierra en cuestión, los
Británicos la administraban, desde 1917. En Diciembre de 1917 el General Edmund
Allenby del Imperio Británico aceptó la rendición de toda el área de la
Ribera Occidental, incluyendo la ciudad de Jerusalem, del Imperio Otomano-Turco
que había controlado el área por más de cuatrocientos años.
Conocer la verdad ayuda a un estudiante de los tiempos y la Palabra profética
de Dios para entender mejor lo que realmente está sucediendo en los
acontecimientos de nuestros días. Ciertamente, algunas de las razones de que
estas medias mentiras estén haciendo dicho impacto en nuestro mundo es la culpa
de los periodistas que cubren estas historias en la contemporánea Israel.
A medida que las tensiones en la región aumentan, se vuelve aun más crítico
que las personas conozcan el prejuicio de las fuentes de noticias que les
proveen información acerca de los sucesos en el Medio Oriente. Además, es
importante desarrollar una cosmovisión que esté basada en un entendimiento del
escenario profético de los últimos días según se establecen en la Palabra de
Dios.
Los sucesos políticos actuales están arreglando el escenario para que
las Escrituras proféticas se cumplan. Cada día nos acercamos más al regreso
del Mesías, el Señor Jesucristo. Es bueno que nos mantengamos al corriente de
los sucesos actuales, pero debemos asegurarnos de que lo hacemos con la Biblia
en la mano.
Jimmy De Young, director de Shofar Communications, es un periodista estacionado
en Israel y los Estados Unidos.

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